Crónica Castilla y León.

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El Tribunal Supremo ratifica la sentencia por el delito de la Circular y rechaza las apelaciones de los responsables

El Tribunal Supremo ratifica la sentencia por el delito de la Circular y rechaza las apelaciones de los responsables

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en el caso conocido como el 'crimen de la Circular'. Los seis implicados han sido condenados a once años y medio de prisión por la tentativa de robo y el homicidio de la septuagenaria María A. en su domicilio.

La Sala de lo Penal del Supremo desestimó los recursos presentados por los condenados y por el hijo de la víctima, quienes insistían en que los hechos debían ser considerados como un delito de asesinato.

En un principio, cada autor recibió una condena de diez años, que posteriormente fue elevada a once años y medio por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Los condenados son Rubén A.R., protésico vallisoletano, y los ciudadanos de origen búlgaro Arso A.I., Emil A.M., Antón A.M., Gabriel E.K. y Gabriel M.K. Si bien fueron absueltos del delito de pertenencia a grupo criminal, fueron declarados culpables de detención ilegal y se les impuso una pena adicional de cuatro años.

Además de la pena de prisión, se les ha ordenado indemnizar a cada uno de los tres hijos de la fallecida con 40.000 euros cada uno.

En el juicio, que duró nueve jornadas, se analizaron los hechos ocurridos el 17 de octubre de 2018, cuando tres hombres de origen búlgaro asaltaron el domicilio de María A. en Valladolid. El asalto resultó en la muerte de la anciana debido a un ataque cardiaco.

El empresario Rubén A.R., quien tenía información privilegiada sobre la víctima, se asoció con Arso A.I. para reclutar a los otros tres cómplices búlgaros con el objetivo de robar el dinero y las joyas que la anciana guardaba en su casa. Sin embargo, el robo no salió como planeado y los asaltantes abandonaron el lugar dejando a la mujer atada y amordazada. Posteriormente falleció a causa de un infarto.

Se presentaron pruebas como registros telefónicos y grabaciones de cámaras de seguridad que mostraron los movimientos de los implicados antes y después del robo.